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Opinión

¿Cómo será el futuro de la educación?

España tiene una menor proporción de graduados en estudios superiores en STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). con la relación a la OCDE y la UE, tanto en mujeres como en hombres, un déficit que no se corrige si nos centramos en los nuevos accesos a este nivel educativo terciario.

Educar en derechos humanos versus activismo de sofá

Una parte significativa de la sociedad es consciente de la importancia de reivindicar, proteger y garantizar los derechos que nos unen como seres humanos en cualquier parte del planeta. Pero no basta con querer, hay que saber. Superar el activismo de sofá exige educar en derechos humanos, para pasar a la acción.

Educar para pensar

«Se habla mucho de la creatividad como un talento importante, pero como en el caso del pensamiento crítico, no hay creatividad sin aprendizaje previo. Los padres de Mozart y de Picasso eran profesores que enseñaron a sus hijos desde muy pequeños lo esencial de su arte y los obligaron a practicar. La posibilidad de crear un estilo propio viene después de haber interiorizado lo desarrollado por los predecesores. Sería ridículo decir que alguien sería muy creativo tocando el violín si hubiera aprendido a tocar el violín»

El derecho a la educación como derecho humano

Educación, del latín educere (“guiar, conducir”) o educare (“formar, instruir”). Las raíces filosóficas del concepto moderno de los Derechos Humanos son insondables y se hunden en los orígenes de las primeras civilizaciones humanas. Se manifiestan con claridad en el pensamiento grecorromano, se desarrollan a lo largo de los siglos en el cristianismo y se asientan definitivamente en el pensamiento iusnaturalista que caracterizó las revoluciones del siglo XVIII y la Ilustración.

Cómo superar la catástrofe educativa de América Latina

La nueva encuesta de Latinobarómetro, una firma regional de encuestas con sede en Chile, muestra que la educación ocupa el último lugar entre las mayores preocupaciones de la mayoría de los latinoamericanos, muy por debajo de la economía, la política y la corrupción. Solo el cuatro por ciento de los latinoamericanos cita la educación entre los mayores problemas de su país.